La Sierra del Relumbrar.

#AlcarazEsNaturaleza

El día 6 de Noviembre, hace diez años se amplio la  Zona Especial de Conservación Sierra del Relumbrar y estribaciones de Alcaraz, que comprende principalmente los términos municipales de  Alcaraz, Bienservida, Villapalacios, Peñascosa, Povedilla, Salobre, Vianos en nuestra provincia y  Montiel, Villamanrique y Villanueva de la Fuente en la provincia de Ciudad Real.

Geograficamente el territorio  constituye un paso natural hacia Andalucía y  se caracteriza por los afloramientos de cuarcitas, pizarras y areniscas en el anticlinal de la sierra, que contrastan con las calizas y margas de la cuenca del valle fluvial del río Guadalmena y las estribaciones de la Sierra de Alcaraz.

Destacan los paisajes de crestones cuarcíticos de la Sierra del Relumbrar, conocidos en la zona como “pizorros”, en los que aparecen surgencias de aguas blandas, o manantiales de “agua de pizorro”; y también el valle del río Guadalmena, en el que se encuentran las mejores representaciones de bosque mediterráneo sobre suelo silíceo de la provincia de Albacete, con pies dispersos de alcornoque y quejigos, sobre un sotobosque de madroños, aladiernos, brezos, jaras, cantuesos y mejoranas.

Su máximo interés, desde el punto de vista de la conservación, es el de ser un territorio potencial de lince ibérico, con presencia de la especie en la pasada década. Se trata de un hábitat idóneo para este felino, integrado por un mosaico de bosque, matorral mediterráneo y cultivos, con relativa abundancia de conejos.

En los dos principales cursos de agua, el río Guadalmena y el arroyo de Villanueva de la Fuente, encuentra refugio una importante población de nutria entre la vegetación de saucedas, fresnedas y juncales.

Su alto interés es reforzado por la existencia de dos bellos parajes como son las microreservas del Estrecho del Hocino y La Molata, en los que se localiza el endemismo ibérico Coincya rupestris, catalogado “En Peligro de Extinción” y que cuenta con un Plan de Recuperación aprobado en Castilla-La Mancha para asegurar su conservación.  Esta pequeña planta se asienta en las paredes de los cerros cuarcíticos del Estrecho y los cortados calizos de La Molata.